VISIBILIZANDO EL ACOSO LABORAL

Otra nueva historia de acoso de tantas…

Merche, desempleada intermitente, buena trabajadora, con iniciativa, muy formada, con experiencia y eficiente. Un perfil que muchas empresas querrían y que los entendidos «creen» que es carne de cañón para una persona narcisista en el trabajo. Aunque una y otra vez me mostraré en desacuerdo con delimitar perfiles de personas acosadas.

En este caso, se encontró con ella una persona abusadora e intentó doblegarla para que trabajase en sus propósitos (que no eran los laborales) e hiciera exceso de tareas cargándole también con las suyas.

Pero en esta ocasión Merche ya venía de vueltas con un dilatada vida laboral y con unos límites claros sobre lo que estaba dispuesta a soportar en relación a la violencia en el trabajo.

Una vez adelantado ésto… nos ponemos en situación.

Una empresa, AMALSAR, a la que recién le habían asignado un proyecto de ámbito público. Un proyecto que llevaba en marcha dando tumbos de empresa en empresa durante muchos años, mas de 20 y con el mismo gran volumen de personal y aumentando … Era una propuesta ambiciosa porque siempre habían sido tres proyectos iguales separados y ahora se pretendía fusionar.

Esta empresa realiza un proceso de selección y finalmente, Merche logra superarlo. Le gusta lo que le han contado, las funciones a realizar encajan con su perfil y experiencia, está llena de ilusión y ganas. Su sensación es de que nada va ir mal con toda esa combinación de buenos componentes que “parece” hay sobre la mesa y sobre todo con lo que ella pone. Pero es que nada depende de una sólo en esta vida….

Su trabajo era de mando intermedio organizando la jornada de un gran volumen de trabajador@s que a su vez intervenían con personas, todo ello, junto a otra compañera, Diana , que ya pertenecía al proyecto. Trabajarían juntas durante unos meses hasta que el resto de personal que ya formaban parte de esta iniciativa desde hace años, se incorporaran. Faltaban como dos tercios de la plantilla aún. Es importante recordar que eran 3 proyectos que se fusionarían en uno, incorporándose en el que Merche  y Diana, estaban.

El comienzo fue muy duro ya que tuvieron que asumir gran responsabilidad, en malas condiciones laborales (no los que Merche creía…), sin recursos humanos y técnicos, sin manera de resolver estas carencias por parte del organismo público responsable ni por Amalsar. Lidiando además con intereses personales y políticos de otras personas y que nada tenían que ver con sus funciones… La responsabilidad soportada durante esos meses y los horarios interminables de lunes a domingo eran insufribles (nunca menguarían). Y Solo pudo llevarlo a cabo por el apoyo de sus compañer@s y en especial de Diana.

Llegó el gran día esperado de la unión de todo el equipo, los tres proyectos se fusionaban en uno, toda la plantilla. Diana y Merche creían que todo mejoraría…

Se decidió que Merche era necesaria y continuó en el proyecto. La empresa, Amalsar, le explicó lo importante que había sido su esfuerzo, la gran confianza que tenían en ella y le dijeron claramente que informase a la empresa de cualquier cosa que necesitase.

Merche pasa a formar parte de tres equipos fusionados en uno ; una responsable de equipo de 6 mandos intermedios, una persona de apoyo y casi 300 personas más.

La que comienza a ser su jefa, Elena, procedente de uno de los proyectos, se muestra desde el principio a la defensiva con algunas compañeras, concretamente las que NO provienen de su origen (Diana, Juana, Merche y unas 150 personas más), defendiendo (de forma hiriente, menospreciando a las demás para ello) siempre sus intereses particulares respecto a la empresa y/o compañer@s e imponiendo de forma agresiva aunque sutil maneras de trabajo muy personales, negando el derecho a la libertad individual de organización de cada cual. En realidad era la fusión de 3 maneras muy distintas de trabajar en una. Elena provenía de un modelo autoritario, agresivo, con antecedentes de abusos de poder y basado en la búsqueda de la culpa. Los otros equipos procedían de un modelo colaborativo y de ayuda mutua enfocado en el logro de objetivos comunes.

Cuando había un error Elena buscaba continuamente el origen entre las mismas personas, aquellas contra las que tenía en su cabeza la idea de  destruir. Registraba su espacio personal de trabajo cuando ellas no estaban, miraba sus anotaciones individuales en su ausencia, entraba en su ordenador privado si se quedaba encendido por despiste al irse, supervisaba de forma minuciosa el trabajo de las mismas para encontrar algo por lo que reprochar y hacerlas sentir malas trabajadoras. Un ejemplo podía ser ridiculizarlas por no usar el color de bolígrafo que ella ordenaba . Elena repartía su trabajo y responsabilidades entre las mismas personas siempre, sobrecargándolas,  así lograba NO hacer sus funciones mientras se dedicaba a intereses personales… de esta forma se fue centrando en Diana… hasta que un día llegó incluso a levantar su mano con un gesto de agresión hacia ella… y ésta ya no pudo más. Iba todos los días con miedo al trabajo, teniendo que adoptar una postura de defensa continua, soportando el menosprecio y por qué no… el maltrato. Así que ese día comenzó a no poder  parar de llorar y tuvo que ir al médico que por supuesto, le dio una incapacidad temporal.

De todas estas agresiones se informaba diariamente a la empresa por parte de varias trabajadoras. La empresa manifestaba que las apoyaba… pero ese apoyo, como veremos, nunca llegó.

Ese día logró eliminar a Diana, una trabajadora acostumbrada a resolver y trabajar muy duro que llevaba muchos años en el equipo y que conocía muy bien el proyecto, muy valiosa….fue sustituida por una chica recién integrada al mercado laboral, sin experiencia y que Elena pronto llevó a su terreno.

Su compañera, Merche,  prestó declaración ante la empresa sobre cada incidente presenciado hacia Diana.

Elena era un tipo de persona que le daba mucha importancia a la apariencia y a la seducción, con operaciones de estéticas, bronceado anual, con ropas de firma muy importantes y la alimentación no equilibrada que le hacía mantener una delgadez que ella valoraba por encima de muchas otras cosas. Una mujer que le daba gran importancia al nivel económico, material y de estatus. Una persona que alardeaba de sus amistades con ostentoso poder. Con gran capacidad para mantener las apariencias inciertas de su gran valía y trabajo así como de convencer a las personas de una realidad que no era verdad. Vamos… Lo que viene a ser… darle la vuelta a la tortilla.

Es a partir de aquí que nuestra protagonista, Merche, comienza a sufrir más acuciadamente el acoso que ya venía padeciendo.

Merche tenía un contrato temporal que Elena pronto le recordó que era un problema…. como insinuándole que no se renovaría… Merche empieza a darse cuanta de hasta donde puede llegar la persona que tiene delante. Tiene miedo por el plan que su jefa tuviera trazado para ella.

Cada día veía incrementada su carga laboral con las tareas de Elena, cada día le destacaba delante de sus compañeras errores, algunos reales porque estaba en tensión continua y ya los cometía y otros, llegó  a enterarse que eran producidos por Elena que le cambiaba tareas ya realizadas…. Elena le daba días de descanso para sentar precedentes con la empresa y luego, dárselos a si misma, la usaba como cabeza de turco. Cuando Merche descansaba, la tarea de ésta se desatendía y así Elena trasladaba  que Merche la había dejado sin hacer. Elena ordenaba realizar tareas a Merche, pero sin darle los recursos para ello (siendo la función de Elena como jefa), Merche no podía llevarlas a cabo por esta falta así que Elena decía ante los responsables que había sido Merche que no lo había realizado por su mal trabajo y actitud. Aprovechaba las vacaciones de Merche para ir modificando o tergiversando cosas en el trabajo de ésta y al volver, tenía grandes errores sobre los que dar cuenta sobre la mesa que no eran suyos … Por eso Merche ya no descansaba ni en sus descansos, tenía miedo a volver al trabajo, por lo que le podía esperar…

Merche con un gran esfuerzo, no dejaba de responder por escrito a estas situaciones, grababa las conversaciones aconsejada por un abogado y ponía límites a las tareas que no eran suyas, manifestaba el reparto desigual de la carga. Pero todo empezaba a pesar porque ella no estaba acostumbrada a esta tensión continua, a tener que trabajar en un ambiente así. Había días que no sabía si esta situación era real o un sueño, más bien, pesadilla.

Y cada situación se describía y notificaba a la empresa. Hasta que la empresa dejó de responder…

Un día que Elena había ocasionado un error de gran envergadura y le había puesto el nombre de Merche ante el organismo público responsable y la empresa, Merche llamó a Amalsar y preguntó si iban a tomar alguna decisión sobre esta persona y la respuesta fue que NO. No les interesaba esa pelea que entendían no era de ellos y además tenían varios juicios con Elena por otros temas económicos. Merche experimentaba decepción y abandono por parte de la empresa.

Merche sentía que cada día era como ir a la guerra, intentando demostrar que trabajaba bien y deshacer las mentiras (de las que se enteraba) que su jefa hacía ver sobre ella y no eran reales. Así que acude al médico, éste le da un tratamiento, la deriva a salud mental y le ofrece la baja médica. Merche rechaza la incapacidad temporal porque manifiesta no querer huir del problema, quiere afrontar y aprender a manejar.

En ese intervalo se va otra compañera del equipo también con muchos años de experiencia con un gran valor de trabajo en equipo y que era un gran apoyo para Merche. Juana ya no aguanta más tampoco la tensión y además también sufría la tiranía de esta mujer. La sustituyen con el mismo perfil, una compañera jóven, sin experiencia y que pronto Elena también lleva a su terreno.

Mientras, Merche observa como Elena machaca a compañeras del equipo que gestionan, como les concede derechos que son suyos y ella les hace sentir que son privilegios y les genera sensación de deuda por ello, es la moneda de cambio para manipularlas. Ve como se alía con un sindicato (de los 3 que representan a la plantilla) y hace reuniones clandestinas para unir fuerzas y lograr objetivos individuales. Como intenta involucrar en la empresa, servicios sobre los que ella sacaría comisiones sin que crea que nadie se percata. Como cada día no acude a trabajar en tiempo y forma o cómo se va y no regresa en horas dejando sus funciones y tareas al resto, como dice mentiras ante el organismo público competente y se apropia de acciones de gran valor hechas por otras (incluida Merche) o como ante errores suyos, echa la culpa a otras personas, a menudo a Merche… Elena usa su comunicación  no verbal para amenazar con sutileza …. y como toma decisiones en nombre de la empresa, trabajar@s y organismo público competente sin que ninguno sea consciente de ello ( salvo por emails de Merche)…

Nuestra protagonista sigue informando de todo ésto a la empresa que ya ni da respuesta de recepción de los emails. Informa también al organismo público responsable del proyecto sin respuesta alguna. Se siente sóla ante la situación, sus compañeras la apoyan por detrás, pero NO a la hora de hacer frente común. Ha dejado de comer, le tiembla el pulso, no puede dormir, ya no siente miedo, siente terror y le flaquean las fuerzas, no puede afrontar más.

Por otro lado, la tarea le sobrepasa, la falta de recursos para sus funciones lo que le hace sentir frustración, el estar en alerta continua e intentando destapar mentiras, no tiene libertad ni para organizar su trabajo individual, las largas jornadas sin descanso … sin apoyo… le hace no poder más. Acude a la mutua de la empresa que la deriva a su médico de atención primaria… así que decide aceptar la baja médica que tanto el médico de cabecera y psicólogo, le recomiendan.

La sustituyen con el mismo perfil sin experiencia, joven con mucha iludion y ganas de aprender que pronto Elena manipula a su antojo.

Durante el tiempo de baja tiene mucho que trabajar consigo misma, le diagnostican un estrés post traumático y un cuadro generalizado ansioso depresivo derivado de la situación laboral. Pero no tiene fuerzas para nada más.

Al poco tiempo quiere incorporarse para afrontar la situación y defender este trabajo que aunque mal pagado, le gusta,  pero la empresa le dice que se coja sus vacaciones y que ahí finaliza su contrato… ¿el motivo? que no van a cambiar a Elena, ni van a pelear con ella y está visto que la situación no va  a mejorar y que para que Merche se coja una baja cada poco…pues le sobra ésta. Esa es la explicación que directamente le dan.

Así es como ella y otras dos compañeras se quedan fuera de juego para Elena. Merche tiene que acabar yendo a juicio para que la empresa le pague lo que le corresponde y lo logra. Tambien acude a inspección de trabajo donde le recomiendan que al no estar ya en la plantilla, mejor hace borrón y cuenta nueva, por ella y por su salud.

Como siempre esta historia es ficticia, o no… Merche, Diana y Juana podemos ser cualquiera… es por eso que todas las personas debemos luchar contra el ACOSO LABORAL y las personalidades malvadas y narcisistas que nos rodean.

Debemos hacer frente común y no mirar para otro lado porque ésto es responsabilidad de tod@s, no sólo de Diana, Juana o Merche…