¿DE QUÉ PLANETA ERES TÚ?

Siempre me ha costado bastante encontrar personas con ideas parecidas a las mías y eso, me hacía sentir rara.

Al principio, me limitaba a escuchar, estar callada y no exteriorizar. Pero un día decidí que mis ideas tenían el mismo valor que las del resto de l@s seres human@s así que comencé a verbalizarlas y desde entonces no he parado…

Tras muchos años conviviendo con ese sentimiento de «perro verde», me di cuenta que le pasaba a mucha gente.

Entonces comprendí que ahí reside nuestra fuerza, en ser únic@s y diferentes.