SALUD MENTAL Y PROCESOS VITALES NATURALES

Para siempre…

Cuando una persona lleva mucho tiempo en tu vida, es doloroso ver cómo sale de ella.

Cada persona que conoces en la vida es como una hoja que enriquece tu árbol…muchas se sueltan con el viento y otras, no se desprenden jamás

Sabio Autor desconocido.

Cuando somos pequeñ@s tenemos un círculo de personillas a nuestro alrededor que de alguna manera “escogemos”, son nuestr@s amig@s. Con el paso de los años cada persona evoluciona de forma distinta y hay amistades que conservan aquello que les une ( valores, intereses, ocio y tiempo libre, forma de ver la vida…) lo que les permite tener una visión compartida de la relación, tanto de lo que aporta cada un@ como lo que recibe. Las expectativas se ven confirmadas en ambas partes. Lo mismo puede pasar con otras relaciones, como las de pareja, filiales…

Pero hay veces que cada persona evoluciona hacia un sitio totalmente distinto al de la otra parte, deja de existir una visión compartida, intereses en común y expectativas satisfechas. Ésto es algo normal ya que las situaciones que vivimos, los entornos en los que nos movemos, muchas veces hacen que nuestro aprendizaje varíe AL de la otra persona y llegue un punto que la relación ya no tenga sentido porque no aporta nada a ninguna de las dos partes.

En muchas ocasiones, esa separación es lenta y paulatina. Un día nos damos cuenta que esa «amistad» no está en nuestra vida ya. Ni ella se interesaba por ti, ni tu por ella. La distancia se hace evidente y duele darse cuenta.

Otras veces, la relación finaliza con una discusión que no es más que la manifestación  de una de las partes porque espera otras conductas y actitudes, pero la otra persona, ya no lo ve así. Ambas partes han evolucionado por distintos caminos y ya no tienen códigos comunes, salvo la nostalgia y el amor por la relación pasada.

En mi opinión, el amor por algo pasado no es suficiente para sustentar una relación. Son buenas sensaciones y recuerdos felices, pero pasados. Gracias a ellos, somos cómo somos, pero ahora toca otra cosa.

Nos han educado para pensar que las relaciones son para siempre, pero en realidad no hay más respeto y cariño hacia la otra persona que aceptar su derecho a cambiar y no, a tu gusto. Y el respeto y amor hacia ti mism@ de aceptar que puedes cambiar cómo mejor te parezca.

Las  relaciones no son siempre igual, cambian, evolucionan y finalizan.

Debido a nuestras creencias nos cuesta aceptar todo ésto. Nos duele pensar que las experiencias nos moldean y que dejar ir a las personas es un proceso natural, necesario y lógico. Las personas estamos en un continuo cambio, aprendizaje y adaptación y eso, nos modifica y NO a todo el mundo de misma manera.

Ante nuestro dolor cuando todo ésto ocurre yo visualizo a la persona feliz y pienso que está ahí fuera , no se ha ido a otro planeta. O dicho de otra forma:

Nos vemos cuando el destino tenga ganas de juntarnos, mientras tanto cuídate y sé feliz.

Sabio Autor desconocido.